¿SABIAS QUÉ?
Si bien existe una enorme diversidad de elementos o situaciones que pueden provocar miedos en niños y niñas, algunos de ellos son más frecuentes según la edad que estos/as tengan.
Durante la primera infancia es frecuente que los/as bebés se asusten con facilidad frente a ruidos fuertes o inesperados.
Entre los 3 y 4 años es muy frecuente que niños y niñas le teman a la oscuridad, monstruos y seres mitológicos o ficticios.
Entre los 5 y 7 años niños y niñas son conscientes de la muerte y frecuentemente muestran temor ante la posibilidad de perder a sus seres queridos.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
1.Evita contar historias que pudiesen generar miedos o inseguridades, para conseguir un cambio de comportamiento. Por ejemplo, no uses la historia del “viejo del saco” que se lleva a quienes “se portan mal”.
2.Evita traspasar tus propios miedos a niños y niñas.
3.Jamás te burles de sus miedos, ni lo/a ridiculices por ello.
4.No lo/a obligues a enfrentar miedos de forma abrupta. Dale tiempo para adaptarse y adquirir mayor seguridad. Acompáñalo/a en ese proceso con amor y paciencia.
5.Dile sinceramente qué esperar de las situaciones que teme. Por ejemplo, no mientas diciendo que una inyección jamás le dolerá. Prepáralo/a para enfrentar la situación, buscando estrategias que le ayuden.
